Aseo personal en personas con Alzheimer

Consejos útiles para realizar el aseo personal en pacientes con enfermedad de Alzheimer

El aseo es uno de los momentos que más trabajo exige al cuidador y es fundamental para prevenir la aparición de enfermedades e infecciones, pero también para mantener la dignidad del paciente cuando éste ya ha perdido la capacidad de hacerlo por sí solo. Este artículo reúne unos consejos para el cuidador a la hora de encarar esta tarea.

Actividades de estimulación cognitiva con lápiz y papel

Consejos para realizar actividades de estimulación cognitiva en casa (2). Actividades de papel y lápiz

Actividades de estimulación cognitiva con papel y lápiz Muchas personas mayores en nuestro país tienen poca escolaridad. Esto quiere decir que, aunque sepan leer y escribir, a lo largo de su vida no han podido practicar mucho. Es por esta razón, en parte, por la que muchas personas con demencia temen enfrentarse a actividades de…

Cuidado de pacientes con deterioro cognitivo leve

Consejos para el cuidado de pacientes con deterioro cognitivo leve (II)

Consejos a nivel afectivo para el deterioro cognitivo leve En estas fases la ansiedad es un problema frecuente. La persona puede mostrarse inquieta, incluso irritable. Apoyo psicoafectivo si precisa. Es posible que se encuentre deprimido. Habrá que intentar identificar qué factores pueden estar desencadenando o manteniendo la depresión. A veces las personas se deprimen porque…

¿Puede influir el ejercicio físico en la capacidad cognitiva?

ejercicio fisico para mejorar capacidad cognitiva

 

Ejercicio físico para mejorar la capacidad cognitiva

Frecuentemente se ha sugerido que mantenerse físicamente activo es una de las claves para la protección frente a enfermedades neurodegenerativas como la demencia y el Alzheimer. Recientemente, una revisión sistemática llevada a cabo por el Dr. Gomes-Osman de diferentes estudios que relacionan los beneficios del ejercicio físico en personas mayores, recomienda realizar 1 hora de ejercicio al día, tres veces por semana, hasta alcanzar un mínimo de 52 horas para mejorar la capacidad cognitiva, tanto en personas mayores sanas como en las que padecen deterioro cognitivo.