Los ingresos temporales: las estancias temporales de respiro familiar y las unidades psicogeriátricas

Es frecuente que ante la progresión de la demencia se incremente la dependencia y la necesidad de cuidados, siendo éstos cada vez más complejos y de gran intensidad. Asimismo, los recursos especializados y de apoyo a la familia pueden ser fundamentales en etapas avanzadas de la enfermedad, presentando muchos cuidadores síntomas de mayor sobrecarga emocional y de cansancio físico.

¿Qué productos podemos utilizar en el cuidado diario de enfermos de Alzheimer?

Si ya en otro post se ha hablado sobre el aseo personal en pacientes con enfermedad de Alzheimer, aquí se tratarán los productos que pueden ser utilizados en los cuidados diarios.

Lo primero de todo es tener en cuenta que los ancianos, en general, tienen un porcentaje mucho menor de agua corporal, lo que se aplica también a la piel y a las mucosas. Por ello, los productos que se vayan a utilizar deben estar enfocados a hidratar, evitando aquellos que resequen o dañen la piel.

La comunicación con la persona enferma de Alzheimer

La expresión facial y el lenguaje corporal (comunicación no verbal) pueden comunicarnos cómo se sienten las personas y actúan como una ventana de observación del estado emocional. Debemos recordar que las personas con demencia también leen nuestro lenguaje corporal y nuestras expresiones faciales. Por lo tanto, debemos intentar un acercamiento tranquilo, dado que la agitación, el nerviosismo o las muestras de frustración por nuestra parte pueden ser reconocidas por las personas, pueden incomodarlas y asustarlas desencadenando agitación, oposicionismo y agresividad. La percepción de confianza y seguridad ayudarán a tranquilizar a la persona con demencia.

KA_post_24_blog_hospitales de día

¿Cómo hacer que se mantenga activa una persona con demencia? II. Los hospitales de día de estimulación cognitiva

Una demencia es una pérdida de funciones mentales que afecta a la capacidad para realizar las actividades diarias. Inicialmente se verán alteradas aquellas actividades más complejas (podrá tener dificultades con el manejo del dinero, de la medicación que se debe tomar…) y más adelante, otras actividades más sencillas, como por ejemplo, el cuidado personal. Estas dificultades implican que una persona con demencia progresivamente necesitará ayuda en tareas conocidas. Por lo tanto, y por definición, tendrá problemas para desempeñar tareas nuevas (porque ya tiene dificultades en las antiguas). Los familiares pueden tener dudas para saber qué actividades pueden beneficiar a una persona con demencia para que se mantenga activa, ya que puede perder el interés en gustos y aficiones que tenía antes del inicio de la enfermedad y a veces es difícil saber qué se le puede proponer o qué puede apetecerle hacer para seguir estando activa. En este sentido, los hospitales de día de estimulación cognitiva son un buen recurso para que una persona con demencia se mantenga activa, ya que ofrecen actividades adaptadas a sus capacidades.