Alzheimer: fisioterapia y ejercicio físico

fisioterapia en el alzheimer

Hoy queremos hablar de los beneficios de la fisioterapia en el tratamiento de la demencia.

 

Fisioterapia en el alzheimer

Desde el punto de vista terapéutico, la fisioterapia tiene un papel importante a lo largo del proceso de la enfermedad. Si bien es cierto que las demencias no son propiamente una patología del aparato locomotor, la clínica puede ser muy diversa y los síntomas muy variables.

En fases iniciales de la enfermedad, en ocasiones, ya se inician trastornos posturales y en el patrón de la marcha, siendo mayor la necesidad de un abordaje y adaptación del tratamiento en fases moderadas y avanzadas, en las que hay ya presencia de:

  • alteración de la marcha con pérdida gradual de la capacidad de mantener el equilibrio,
  • dificultades de coordinación,
  • aumento de sedentarismo
  • complicaciones propias de la inmovilidad,
  • mayor dependencia en las actividades de la vida diaria.

En estadios severos de la enfermedad se agudizan los signos neurológicos y se observa mayor rigidez, espasticidad e hiperreflexia. Las caídas y fracturas son frecuentes debido al trastorno de la marcha. Se acentúan los trastornos posturales y de la marcha, aumenta el nivel de dependencia en transferencias, se incrementa la rigidez articular, aparecen deformidades y hay tendencia a la postura en flexión.